Cristales rotos

Las nuevas formas de la derecha para derrocar los gobiernos democráticos a través de la guerra jurídica (Lawfare)

27/05/2020.  8/9/2020

1.- Así empezaron. Semejanzas de los movimientos de la ultraderecha con Bolivia y Venezuela.

2.- La ultraderecha tiene medios de comunicación, tiene una buena parte de elementos de la Justicia, tiene elementos dentro del Ejército y de los Cuerpos de Seguridad, tiene influencia en algunos sindicatos entre los policías (sólo hay que ver los signos externos), tienen redes sociales muy activas, están tomando las calles, siguen con la cacerolas, tienen arrinconado al Gobierno en el Parlamento.

3.- Hasta los aliados del Gobierno le dejan solo. Sólo les hace falta un Guaidó (Venezuela) o una Jeanine Añez (Bolivia). ¿Se prestará a ello Felipe González?. Y los sectores equidistantes y neutrales viéndolas venir, como si no fuera con ellos.

4.- Y muchos que apoyaron a este Gobierno se han puesto una venda en los ojos y "se la envainan con papel de fumar”. Parece de manual ¿Habrá que hacer algo o no?

5.- Conclusión: ¿ese informe de la Guardia Civil sobre el 8M, pedido por una jueza, con familiares coroneles y con antecedentes dudosos sobre su imparcialidad, ¿no formará parte de un golpe de estado o complot de los modernos? De momento ya han conseguido extender las dudas entre gran parte de la población. Y no han acabado. Siguen.

6.- Por si hubiera alguna duda, sigue la presión para derrocar a este Gobierno por sectores de la judicatura con el nuevo auto del juez Garcia Castellón.

7.- Y esto no para. Siguen preparando sus huestes.