Citas previas en la Seguridad Social

GRANDES DIFICULTADES PARA OBTENER CITA PREVIA EN LA SEGURIDAD SOCIAL.

20/09/2021

La Administración de la Seguridad Social (INSS, TGSS) ha experimentado un cambio de paradigma en el tratamiento a los ciudadanos.

Ha pasado de la atención personalizada en sus oficinas y sin cita previa, a hágaselo vd mismo, a cualquier hora del día, desde su casa o desde cualquier sitio, menos en las oficinas de la Seguridad Social.

Lo que en principio, como enunciado, parece un avance, se está demostrando que se han olvidado de amplias capas de la sociedad que no pueden y encuentran grandes dificultades para gestionar sus derechos con la Seguridad Social.

¿Cuál es la causa?: que lo que llaman “Administración Electrónica” no está al alcance de todos.

La Administración Electrónica supone una barrera infranqueable para muchos ciudadanos que las actuales directivos de la Seguridad Social parecen ignorar.

Se exigen unos medios y unos conocimientos que no todos los ciudadanos poseen.

No sólo se debe disponer de Smartphone y/o un ordenador, también hay que saber manejarlo correctamente y saber navegar por internet con holgura y pericia. Debemos saber qué es un certificado digital y cómo solicitarlo y descargarlo, una vez que superemos las pruebas a las que nos somete la Fábrica Nacional de Monedad y Timbre. O debemos saber qué es la Cl@ve y para qué nos sirve, y que necesariamente debemos pasar por las puertas y con citas previas cerradas de la Seguridad Social. Debemos saber qué es cl@ve permanente o Pin 24 horas. Debemos saber tantas cosas, sólo para identificarnos, que cuando conseguimos superar tantas barreras se nos ha olvidado a qué íbamos.

Son tantos los conceptos nuevos que debemos saber que amplias capas de la población caen en las manos depredadoras de personas para que les hagan una simple gestión, por un importe económico alto, cuando antes era gratis. O sea que ya hemos pasado de la anterior Administración gratuita a la Administración de pago.

Si los/as directivos/as de la Seguridad Social y sus funcionarios/as fueran empáticos entenderían que no se puede mantener una administración tan alejada de los ciudadanos y tan enrevesada. Y si no lo son deberían ver la película de “Yo, Daniel Blake”, de Ken Loach, para que vieran las peripecias que pasa el protagonista ante la maraña administrativa.

Y ahora con la pandemia del COVID-19 han encontrado la justificación para seguir con las puertas cerradas. Parece que estaban esperando que llegara la horma de su zapato. No atender para cerrar.

Habrá que pensar que los directivos y funcionarios de la Seguridad Social no se relacionan con nadie: ni van a las terrazas, ni al cine, ni al teatro. Y claro es normal que no tengan citas y así al no relacionarse con nadie están más protegidos. Habrá que decirles que se puede ir a esos sitios, guardando las distancias, mascarillas y demás normas, pero que se puede ir, de verdad!. Además somos personas que no nos comemos a nadie, que no somos muertos vivientes. Que la única relación que podemos tener con los zombis es lo que nos haya quedado de ver la serie de Walking Dead. Pero de ahí a morder todavía no hemos sufrido esa transformación. De verdad que somos muy normalitos. Ah!, también hay que decirles que las oficinas de los Ayuntamientos están abiertas y que se pueden coger citas previas y nos atienden porque las puertas las tienen abiertas. Y en Hacienda igual: hemos podido ir a que nos hicieran la declaración en sus oficinas. Pero en la Seguridad Social, debe ser más peligroso y no hay manera de pillar una cita.

Y cuando quieres ir sin cita a una oficina, te franquea un guardia de seguridad y te pide la cita. Y por más que le explicas que llevas un mes y en ocasiones más, intentando sacar una cita y que siempre te dice el sistema (ya hemos encontrado al gran culpable) “que no hay cita en estos momentos” y que así llevas un día tras otro, no hay manera de hacerle quebrar su férrea voluntad de no dejarte entrar.

Y así día tras día. Ah! Y no intentes llamar por teléfono porque entre los mensajes de marcar 1, o diga “sí”, puedes entablar una conversación con la Siri de la máquina, pero nunca te va a resolver un problema ni te va a dar una cita. Además debes ser experto en interpretación de mensajes y conocer qué quiere decir.

Si algún/a directivo/a de la Seguridad Social piensa que la Administración que está dirigiendo está destinada a dar servicio a los ciudadanos, está algo equivocado. Pueden preguntar a muchos pensionistas (no todos) que carecen en sus casas de ordenador o de un Smartphone con todas funcionalidades necesarias, y que pregunten si tienen correo electrónico, porque algunos lo más próximo que tienen es la oficina de Correos, y por supuesto no les pregunten si tienen DEHú para que reciban las resoluciones en formato digital. Pregúnteles a esas personas que están preparando su jubilación y la solicitud del IMV o cualquier prestación y carecen de esos medios si creen que la Seguridad Social es una administración amigable y cercana. Que si muchas empleadas de hogar cuando son ellas las que deben tramitar el alta y pagar sus cotizaciones pueden hacerlo sin ayuda. Que se hagan esas preguntas y muchas más.

Que esos directivos se lo hagan mirar. Que no todos somos como ellos. Que detrás de una pantalla, en la que deben estar trabajando desde sus casas o desde sus oficinas cerradas, hay personas: hay otro mundo lleno de personas, que no son zombis, de verdad, que están esperando plantearles su problema o su petición a una persona física como ellas. Y que además cuando acaben de atenderles, piensan darles las gracias con una amplia sonrisa. Que los de la calle somos así, muy normalitos.