Campo de concentranción de Argelès-sur-Mer y el Sr. Puigdemont en Waterloo ¿Encuentras alguna similitud?

PABLO IGLESIAS Y LA EQUIPARACIóN DE LOS EXILIADOS DE LA REPúBLICA CON PUIGDEMONT Y LA NORMALIDAD DEMOCRáTICA

10/02/2021

Querido Pablo: últimamente no sigo mucho tus declaraciones. Pero es evidente que de las más llamativas es imposible estar al margen.

Antes en tus debates, discursos y declaraciones se aprendía mucho por tu excepcional visión y análisis de la situación política de cada momento. La frescura, la innovación y los sesudos análisis eran de agradecer en una época que se había quedado anquilosada.

Y aunque algunos bebíamos de nuestra cantimplora y comíamos de lo que llevábamos en nuestra “mochila” yo era de los que te seguía y aprendía mucho de lo que decías. Pero últimamente reconozco que mi capacidad de aprendizaje ha debido disminuir. Debe ser la edad.

Intento aprender algo cuando equiparas a los republicanos españoles del exilio con Puigdemont y la verdad, es que se me hace muy cuesta arriba y no consigo aprender nada. Y mira que le pongo interés, pero por más que me esfuerzo solo consigo entender que son iguales en el término gramatical que usaste: “exilio”.

Y todo ello gracias a Isa Serra, que vaya papelón que le obligaste a hacer, cuando la lanzaste a aclararlo para que nos remitiera a los cortos de entendederas a la definición de la RAE. Hasta ahí todavía llego y gracias a María Moliner. Pero yo esperaba más. O quizá es que era imposible encontrar alguna semejanza.

Pero por lo demás me cuesta un gran esfuerzo encontrar algún atisbo de similitud entre los republicanos exiliados perseguidos por Franco y el Sr. Puigdemont, para que se les pueda equiparar.

Los exiliados republicanos se fueron porque peligraba su vida. Porque si se quedaban era seguro que les iban a fusilar, como bien sabes que pasó en la carretera de la costa de Málaga, o en la plaza de toros de Badajoz, en el barranco de la Bartolina, en tapias de cementerios y en tantos sitios de la geografía de este país.

La gran mayoría de ellos se fueron con una mano delante y otra detrás. Y tuvieron que rehacer su vida no sin gran esfuerzo por su parte, y una gran mayoría no lo consiguió.

Cuando pasaron la frontera en lugar de ir en flamante coche con conductor y recibirles algunas instituciones europeas, se fueron a pie, con la poca ropa y bienes que tenían y el recibimiento que les dispensaron fue encerrarles en el campo de concentración de Argelès-sur-Mer.

Estos republicanos, de haber sabido el trato que está recibiendo Puigdemont, no creo que se sintieran equiparados con él. Lo único que hubieran podido decir aquellos republicanos es que la playa la tenían cerca y a Puigdemont le pilla algo lejos. Pero no creo que eso fuera consuelo.

Y qué decirte de otras penalidades que ya conoces. El señor Puigdemont cuando tuvo una escapada y le pillaron en Alemania no le llevaron a ningún campo de concentración; en todo momento estuvo asistido por toda la prensa internacional y asesores legales para estudiar y garantizarle sus derechos, y gracias a ese trato pudo volver a Bélgica, su retiro dorado. Ya hubieran querido los republicanos exiliados que les llevaron a Alemania a los campos de concentración haber recibido un trato semejante al recibido por Puigdemont. Eso hubiera sido equiparable. Pero no, los campos de concentración nazis tenían otra finalidad: el exterminio.

Creo que hay bastantes diferencias entre exterminio y garantía de derechos y protección de la vida. Pero vamos, si tú dices que estas situaciones son equiparables, porque tienen en común que a ambos se les denomina exiliados, según la definición de la RAE, pues vale, seguiré intentando comprender dónde están las similitudes, pero dudo que lo consiga.

Y si repasamos la historia de nuestro exilio republicano, que tú, no dudo sabes mucho más que yo, por-que tus estudios, interés y familia te habrán dado mucha más información de la que yo pueda disponer, pues veremos que los que lucharon con los franceses para liberar Paris de los nazis, más de uno murió en el intento, también sabrás que más de uno no pudo salir de Argelès-sur-Mer porque murió de hambre o enfermedades.

En fin creo que el Sr. Puigdemont no está pasando esas penalidades, ni tiene que estar luchando fusil en mano contra nadie, poniendo en peligro su vida, de lo cual me alegro. Pero equipararle con los exiliados republicanos, me imagino que si queda alguno de aquellos se sentirán bastante ofendidos.

El empecinamiento en nuestras declaraciones, como en nuestras conclusiones, nos impide reflexionar si son correctas. Quizá mi pesado bagaje me lo impida y no llego a entender últimamente lo que quieres decir, pero no creo que yendo con ligero equipaje, como se fueron los republicanos, llegara a comprenderte mejor.

Verás que yo hago comparaciones de cosas sencillas para intentar hacer similitudes de cosas grandes. Y por más que me esfuerzo no encuentro ninguna. A lo mejor es que mi sencillez me impide comprender los análisis sesudos tuyos a los que una gran parte de la gente no podemos llegar.

Recibe un saludo de alquien que te apoyó.

PD.-En cuanto a la “normalidad democrática” de este país merece otra carta. Si me quedan ánimos te la haré llegar.